Pleasantville (1998)


Ficha técnica

Dirección y guión: Gary Ross.
País:
USA.
Año: 1998.
Duración: 126 min.
Interpretación: Tobey Maguire (David / Bud Parker), Jeff Daniels (Sr. Bill Johnson), Joan Allen (Betty Parker), William H. Macy (George Parker), J.T. Walsh (Big Bob), Don Knotts (técnico de tv), Marley Shelton (Margaret Henderson), Reese Witherspoon (Jennifer / Mary Sue Parker).
Producción: Jon Kilik, Gary Ross y Steven Soderbergh.
Música: Randy Newman.
Fotografía:
John Lindley.
Montaje:
William Goldenberg.
Diseño de producción: Jeannine Claudia Oppewall.
Dirección artística: Dianne Wager.
Decorados: Jay Hart.
Vestuario: Judianna Makovsky.

 

Valores presentes:

Libertad, Prudencia

 

David y su hermana Jennifer son teletransportados mágicamente al mundo ficticio de una serie clásica de la televisión en blanco y negro. Allí convivirán con los personajes de la serie hasta que puedan volver a la realidad, apreciando nuevos valores gracias a esa comunidad buena y tranquila a la vez que también influyendo mucho en ese mundo, llevando el color a sus vidas.

Libertad: La que descubren los habitantes en blanco y negro de Pleasantville, un lugar maravilloso donde no existe la malicia y reina la más absoluta armonía... hasta que llegan David y Jennifer. Ellos les hacen descubrir que hay un mundo ahí fuera, que hay otra forma de ser y vivir, y además es en color. Quien descubre el color, descubre la libertad, (la libertad de sentir emociones) pero al principio los habitantes de Pleasantville no están preparados para tanto color. Es una original metáfora de la historia de Adán y Eva (habitantes de Pleasantville), la serpiente (David y Jennifer) y la expulsión del Paraíso (descubrimiento del color).

Prudencia: En un momento de la trama David intenta hacer ver a Jennifer que todo lo que están haciendo puede tener consecuencias negativas. Es bueno que los habitantes de Pleasantville sean libres de sentir las emociones que quieran, pero es deseable que sea en una situación controlada, cosa que no va a resultar nada fácil, precisamente por la imprudencia.