El Show de Truman

 

INTRODUCCIÓN

Los diferentes valores que vive una persona se interrelacionan y se influyen entre sí, pero cuando se trata de valores discordantes, inevitablemente se crean conflictos y es cuando se habla de una incoherencia axiológica.

En la actualidad estamos presenciando una profunda crisis de valores, tanto en la sociedad en general como en las personas, la cual sólo puede ser comparada con la acaecida al pasar de la época del "pensamiento mágico" a la del "pensamiento racional". Sin embargo ahora, es este pensamiento racional el que se encarga de deformar nuestra realidad.

En esta sección se realiza un análisis de la película "El Show de Truman", observando con especial interés la coherencia o discrepancia que se da entre los valores estéticos y los valores éticos o morales.

 

Valores éticos y estéticos

Antes de comenzar el presente análisis, observemos con detenimiento esta breve comparación entre los valores morales y los valores estéticos:

 

Valores Morales

Valores Estéticos

Fin objetivo:

Bondad

Belleza

Fin subjetivo:

Felicidad

Gozo de la armonía

Actividades:

Virtudes humanas

Contemplación, creación, interpretación

Preponderancia:

Libertad dirigida por la razón

Toda la persona ante algo material.

Necesidad que satisface:

Autorrealización

Autorrealización

Tipo de Persona:

Íntegra

Íntegra

Ciencia que los estudia:

Ética

Estética

En la tabla anterior podemos observar que los valores morales se diferencian de los estéticos, principalmente en cuanto a los fines, las actividades y la preponderancia de los mismos; pudiendo afirmarse que los valores estéticos pertenecen a un nivel más bajo que los morales, puesto que se dan en relación con bienes materiales (generalmente de disfrute inmediato) y las realidades sensibles.

En una persona de voluntad débil, puede darse la situación de que algunos valores estéticos estén en un mayor nivel jerárquico que algunos valores morales, lo cual vendría a constituir una ética hedonista.

Precisamente este aspecto es el que se analiza a continuación en la película "El Show de Truman".

 

Inconformidad entre valores estéticos y éticos en la película:
"El Show de Truman"

En esta película se pueden observar claramente diversas situaciones en las que se perciben fuertes incongruencias entre valores estéticos y éticos.

El valor estético que más se resalta en toda la película es precisamente el gusto por "El Show de Truman", lo cual se observa tanto en los actores del Show como en los espectadores del mismo.

Asombra de manera especial el comentario de Meryl, la esposa de Truman, al afirmar frente a las cámaras: "Mi vida es el show de Truman. Es un estilo de vida, es una vida digna", con lo cual podemos percibir el nivel tan alto en el que está "El Show de Truman" dentro de su jerarquía personal de valores.

Por otro lado Marlon, el supuesto mejor amigo de Truman, afirma: "Es auténtico, todo es real. Nada de lo que ven en este programa es falso, sólo está controlado", sin embargo es todo lo contrario. Marlon deja a un lado los valores de la amistad, la empatía y la sinceridad, basando su amistad con Truman en mentiras y engaños, dándole prioridad al cumplimiento de su cargo laboral.

Un ejemplo palpable de incoherencia se da en los vigilantes que son fieles espectadores del Show de Truman, quienes dejan de lado su trabajo por ver el programa. Con este comportamiento vemos claramente que el valor de la responsabilidad, que debería tener una mayor prioridad, se encuentra relegado al fiel seguimiento del Show de Truman.

Otro caso similar es el de la madre que observa con suprema atención el programa, mientras su bebé está detrás de ella, sentado en una poltrona y llorando con toda desesperación. En este ejemplo vemos que valores morales como la empatía y la responsabilidad, nuevamente son dejados en un segundo plano.

Tal vez el ejemplo más dramático de esta incoherencia de valores se da en Christof, el creador y director de El Show de Truman, quien asigna la máxima prioridad al éxito de su programa, y expone a Truman a una gran tormenta, poniendo en grave peligro su vida. Aquí vemos cómo los valores de la responsabilidad, el respeto, la justicia y la prudencia, que debieran estar muy por encima, quedan subordinados a un valor estético que persigue fines totalmente egoístas y personales.

En esta escena llama la atención la preocupación del sacerdote al decirle: "¡no podemos matarle en directo ante el público!" a lo que Christof responde con todo cinismo: "nació en directo ante el público".

 

Propuesta de coherencia

La película entera está basada en la gran prioridad que se le da a la televisión y a la manipulación comercial, sobre valores morales como: la responsabilidad, la familia, la empatía, el respeto, la sinceridad, etc.

Sencillamente "El Show de Truman" no podría ser considerado ético bajo ningún sentido.

La propuesta de coherencia nos la presenta Silvia, la chica que intenta hacerle ver a Truman toda la realidad, la cual resulta ser el único personaje, además de Truman, que coloca en primer plano valores morales como: el respeto, la libertad, la sinceridad y la honestidad. En la película, Silvia se arriesga a perder su trabajo con tal de ayudar a Truman a salir del engaño y a buscar su libertad.

 

CONCLUSIÓN

Cuando se colocan en primer plano los valores estéticos, la persona se entrega a los bienes inmediatos y busca la vana exaltación de los sentidos.

Con una ética hedonista no es posible salir del nivel 1, y se tiende irremediablemente hacia la manipulación, reduciendo a las demás personas a simples objetos o medios destinados al logro de fines personales y egoístas.

Como ya sabemos, cuando la persona se mueve exclusivamente en el nivel 1, sólo puede establecer relaciones engañosas que terminan arrojándole por la pendiente del vértigo. Al principio se da la sensación de euforia y falsa sensación de libertad y realización personal, pero la vida realmente carece de sentido.

Debemos entonces buscar una verdadera coherencia e integridad, dándole a cada valor su merecido lugar, cambiando las actitudes egoístas por actitudes creativas, participativas y generosas. Sólo de esta forma se podrán establecer relaciones de encuentro que ofrezcan posibilidades de desarrollo como persona.