¿Cómo es una Unidad de Neonatología?

Esta es nuestra particular versión sobre lo que hemos visto en la unidad de neonatología del Hospital donde han estado ingresados nuestros trillizos en sus primeras semanas de vida. Todo lo que se dice aquí es simplemente esto: una visión particular. En cada hospital, en cada región, en cada país pueden emplearse técnicas diferentes o parecidas. En cualquier caso es importante que si te encuentras en una situación similar, preguntes a los neonatólogos. Ellos son los que más saben de tu caso particular.

Visitar una Unidad de Neonatología puede resultar muy impactante la primera vez. Hay un número muy grande de profesionales trabajando sin parar, multitud de máquinas, sonidos inquietantes que no dejan de pitar, y bebés muy pequeños, algunos muy enfermitos, rodeados de cables y tubos.

Pero toda esa maquinaria sirve para mantener y mejorar la vida de esos pequeñines, que de otra forma no habrían podido ni siquiera llegar allí. Hoy en día toda esa alta tecnología y personal cualificado permiten que el milagro de la vida sobreviva cuando la naturaleza lo torna difícil.

Las unidades de neonatología tienen varios apartados según los cuidados que precisen los bebés:

 

TECNOLOGÍA

Monitores

Lo que más nos llama la atención a los papás son los monitores. Puede decirse que muchas veces prestamos más atención a la información que contienen que a nuestros propios bebés.

La pantalla de un monitor suele ser parecida a esta. La línea azul de arriba representa la saturación de oxígeno en sangre. Es un indicador del funcionamiento de la respiración. Los niveles normales en neonatos es de 80% a 100%. Si baja de ese mínimo salta la alarma y es señal de que la respiración no es óptima.

La línea verde representa las pulsaciones cardiacas por minuto. En neonatos se considera normal un valor entre 100 y 200 (aunque la mayor parte de las veces oscila entre las 140 y las 170 ppm). Si desciende de 100 se produce una bradicardia y salta la alarma.

La línea amarilla representa el movimiento torácico de la respiración, en frecuencia y amplitud. Se considera normal una frecuencia de entre 20 y 100 respiraciones por minuto para los neonatos.

Ocasionalmente en el monitor aparece el indicador de la presión sanguínea.

 

Incubadoras

Ahí dentro reposan los bebés a temperatura y humedad constantes, adecuadas a su desarrollo.

 

Bombas de alimentación

En unas jeringuillas de gran capacidad se introduce la leche materna u otros compuestos necesarios para la alimentación del bebé (lípidos, vitaminas, proteínas y medicamentos). Estas jeringuillas se ajustan en una bomba de precisión que va administrando la cantidad de alimento según la dosis marcada por unidad de tiempo.

 

Vías

Al bebé le llega todo lo necesario por varias vías:

 

Ayudas respiratorias

Muchos bebés necesitan ayuda para respirar. Dependiendo de la semana de gestación en la que nacen, está ayuda será mayor o menor o más prolongada en el tiempo. Existen diversas ayudas que cubren sus necesidades, de mayor a menor:

 

Lámparas de rayos ultravioleta

Muchos bebés presentan un nivel excesivo de bilirrubina en sangre (procedente de la masiva destrucción de glóbulos rojos que se produce pocas horas después de nacer). Esto puede ser peligroso, pero con una pequeña irradiación con estas lámparas, los niños dejan de estar amarillos y la piel adquiere su color normal.

 

PERSONAL

Dentro de las unidades de neonatología trabajan gran cantidad de personas altamente cualificadas: Pediatras neonatólogos, radiólogos, enfermeras, auxiliares de enfermería, personal de limpieza... Cada uno cumple su importantísima función, ¡trabajan muchísimo!

A los padres nos tranquiliza mucho su altísima preparación, pero lo que más agradecemos es la simpatía que constantemente derrochan. ¡Ellos son los que más están cuidando de nuestros hijos en esas primeras semanas!

 

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