Cuidado de bebés prematuros
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Los embarazos de trillizos no superan casi nunca las 36 semanas de gestación, y en muchos casos no llegan ahí y pueden nacer mucho antes. Por ello, una vez son dados de alta del hospital, requerirán unos cuidados especiales en casa, un seguimiento continuo del pediatra, sobre todo el primer año de vida, y por encima de todo mucho, mucho cariño.
En el tiempo en el que estuvimos en la Unidad de Neonatología del hospital recibimos muchos consejos de los médicos y enfermeras, y además hay bastante información sobre el tema en diversas publicaciones e Internet. Básicamente esta es la información que hemos recogido:
Un bebé prematuro tiene las mismas expectativas de crecimiento y desarrollo que un bebé normal, pero requerirá más cuidados y seguimiento. Si al nacer supera el kilo de peso estas posibilidades aumentan.
Una vez están en casa:
1. Hay que continuar manteniendo una higiene casi escrupulosa: lavándose las manos antes de cogerlos, cambios de pañal cada 3 ó 4 horas (incluso si no han hecho deposiciones), limpieza máxima de la habitación donde van a estar...
2. Los animales domésticos, especialmente perros y gatos, deben estar lo más alejados posible de los bebés durante el primer año de vida por lo menos. Estos animales acostumbran a oler y escarbar sus excrementos, y por ello incluso en su respiración pueden transmitir millones de gérmenes nocivos.
3. Cuidado con las visitas. Es normal que tengáis una larguísima cola de gente esperando ver a los trillizos (no todos los días se ve algo así, y además si han estado ingresados unas semanas en el hospital, la impaciencia aumenta). Haced saber a todo el mundo que:
- Es mejor no tocar a los pequeños; los abrazos y el tenerlos en brazos se reserva para los papás, los abuelos y los tíos.
- Si hay alguien que tiene un simple resfriado, cree que puede tenerlo o hace menos de una semana que ha dejado de tenerlo, que se abstenga de entrar en vuestra casa. Un simple catarro puede hacer peligrar la salud de un bebé prematuro.
- Una vez comiencen las visitas, es mejor dosificarlas, y cuando entren en la habitación de los bebés, que no sean más de 2 ó 3 personas a la vez.
4. Es muy recomendable, cuando el tiempo lo permita (el meteorológico y el vuestro) sacar a los bebés a la calle, que les dé el sol (indirectamente, protegiéndoles los ojos) y el aire. A veces asomarles a la terraza de vuestra casa unos minutos al día puede ser suficiente.
5. Las primeras noches después de la salida del hospital suelen estar muy inquietos. Extrañan las luces y los sonidos de las máquinas pitando. Esa primera noche probad a dejar una pequeña lámpara encendida y mimad mucho a los bebés.
6. Siempre que sea posible alimentadles con leche materna. Es lo mejor para ellos como fuente de alimento y defensas. Puede resultar extremadamente cansado para la madre (suelen ser 4 horas al día pegadas al sacaleches), pero los bebés lo agradecerán.
7. Si observáis en los bebés algo que os preocupe:
- fiebre o hipotermia,
- dificultad para respirar,
- dificultad para conciliar el sueño durante dos noches seguidas,
- muestra una disminución importante en el número de pañales mojados o no hace deposiciones durante más de tres días seguidos,
- color azulado o pálido en el rostro,
- llora durante más de una hora sin que le podáis consolar,
- no es capaz de despertarse, o le cuesta mucho,
- se mueve poco al estar despierto,
- veis alguna otra cosa que os preocupe:
llamad al médico, la mayor parte de las veces será algo sin importancia, pero es mejor así. Entablad en cualquier caso una relación de confianza con el pediatra, eso os dará seguridad.
8. Cuando duerme:
- Es mejor colocar a los bebés boca arriba, o de lado (así se favorece la digestión).
- No abrigarle demasiado.
- Si la cuna es muy amplia para ellos, colocar debajo de la sábana bajera en los extremos laterales unas toallas enrolladas, eso hará que el bebé se sienta más seguro y protegido y evitará que se dé la vuelta.
- Colocar debajo de la boca una gasa pequeña, desdoblada, para recoger las habituales regurgitaciones (así no habrá que cambiar tantas veces las sábanas, y la cara de los bebés se mantendrá seca y limpia).
9. Siempre que el tiempo os lo permita, mimad a vuestros bebés, observadles, habladles con voz suave, si están despiertos cogedles en brazos, jugad con ellos. Todo ello ayudará a la formación y maduración de su sistema nervioso.
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Para todos los padres de bebés
prematuros nacidos con menos de 35 semanas de |